Para C.A.S.
Subproducto de la cuarentena por la epidemia de SARS-CoV-2 (Severe Acute Respiratory Syndrome COrona Virus-2) ha surgido una nueva epidemia: el SBD-20 (Síndrome de los Burócratas Desinhibidos-20).
Como si Hades hubiera abierto de par en par las puertas de sus dominios, una horda de obsesivos, compulsivos, controladores, ávidos, nimios, insaciables, carceleros, pacemakers, vacuófobos, planificacionistas, negreros, tiranos, déspotas, quisquillosos, dictadores de cubículo, explotadores, perfeccionistas, apremiantes, alineadores y
alienadores, metódicos y tiquismiquis, sufren un ataque severo de desinhibición y, atropelladamente, dan rienda suelta a sus irresistibles impulsos hacia un orden a todas luces irracional.
Pero Stavros no está contento: el ansia de cambio lo invade y en un instante todo a su alrededor se transforma en manchas difusas y amenazadoras, y empieza a despedir gente, a destruir procedimientos y a reacomodar el espacio físico. No sabemos qué lo impulsa (y él menos lo entiende), pero no soporta tener que trabajar con los sistemas y la gente de su predecesor. La subdirección Z, encargada de verificar que el dinero de los proyectos se gaste adecuadamente, y que realiza verificaciones en papel y en campo, es destruida desde adentro, para adoptar funciones difusas e incomprensibles para todos, incluso para el mismo Stavros. Sin un plan claro, sin un objetivo comprensible, sin procesos de ningún tipo, Stravros arranca a la gente de sus puestos de trabajo y arroja todo a la calle. Stavros es un destroyer. 
Me ha ocurrido varias veces, así que no es coincidencia [a].