“El que está aquí, está aquí; y el que no está aquí, no está aquí.”, decía un político, tío de un amigo mío. La ambigüedad de la frase dejaba atarantados a los que la escuchaban: “Si estoy aquí, ¿no estoy allá? o ¿será que si estoy allá no puedo estar aquí?, o qué tal si estoy aquí pero no estoy aquí, o aún peor, ¿y si estoy aquí, pero yo no soy yo…?”, se preguntaban, perplejos. Para cuando salían de su asombro, el discurso ya había avanzado, y para no perderse en el bosque, los escuchas optaban por mostrar, genuflexos, una clara sumisión al poder en su forma verbal, antes de que tomara forma de garrote. Se alineaban.
Pues así como aquella frase, de dudosa coherencia lógica, tenía sorprendentes efectos aglutinantes, la frase What gets measured, gets done!, que reaparece en el vocabulario gerencial cada dos o tres años, provoca arrebatos (raptures, en inglés) que no dejan de asombrarme. Y estas son las razones. Continuar leyendo «What gets measured, gets done…»