A todo consultor le ha tocado enfrentar a un cliente que quiere soluciones probadas; pero las soluciones probadas son, en el mejor de los casos, un espejismo.
¿Cuántas veces hemos caído en una situación en que nos exigen “una solución al problema X”, y además el problema X requiere una “solución urgente” y, por si fuera poco, la solución tiene que ser una “solución probada”?
Las primeras veces que oímos esto nos invade la angustia, pero poco a poco, ya más curtidos por la vida, vamos descubriendo que detrás de cada una de estas peticiones se escondía un sinnúmero de omisiones, errores e intentos por meter el problema debajo del tapete. Tarde o temprano, descubrimos que alguien no hizo lo que debió hacer hace tiempo, o que no se usaron las herramientas indicadas, o no se le avisó a las personas adecuadas, o que alguien compró una solución que aparentaba resolver el problema pero resultó un fiasco. Continuar leyendo «El espejismo de las soluciones probadas»
